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Cejna Cemaiyê: la fiesta de la asamblea y la peregrinación a Lalîş

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Cejna Cemaiyê (kurmanyi Cejna Cemaiyê / Cejna Cemayê, «fiesta de la asamblea» o «fiesta de la comunidad»; en la investigación también Feast of the Assembly, persa-árabe Jaẕn-â Jamāʿiya) es la fiesta comunitaria más importante de los ezidíes. Es una fiesta de peregrinación otoñal, de varios días, en el santuario central de Lalîş, en el distrito de Şêxan, al norte de Irak, en la que la dirección religiosa, las tribus y miles de peregrinas y peregrinos se reúnen para la renovación anual de la fe y de la comunidad en el lugar más sagrado de la religión. La fiesta honra a Şêx Adî ibn Musafir y une en una devoción y celebración comunes a la comunidad dispersa por muchos países.

Nota sobre grafía y clasificación: En este portal empleamos la forma kurmanyi-latina Cejna Cemaiyê, así como los términos ezidíes/Êzîdî (no «yazidí», salvo en citas directas). El ángel sagrado supremo Tawûsî Melek nunca se equipara con el «Diablo», véase Tawûsî Melek. Importante: Cejna Cemaiyê es una fiesta de otoño y no debe confundirse ni con el Año Nuevo ezidí Sersal / Çarşema Sor (primer miércoles de abril, primavera) ni con el Newroz kurdo, son ocasiones del todo independientes, con otro significado y otra fecha (véase Festkalender).


Importancia como la mayor fiesta comunitaria

Mientras que las demás fiestas principales del año ezidí se celebran de forma descentralizada, en las familias y los pueblos, Cejna Cemaiyê es la única gran fiesta del reunirse. Es el momento en que toda la comunidad afluye a su lugar más sagrado para renovar su fe y su unidad. Para un pueblo una y otra vez disperso y perseguido, esta asamblea anual es una afirmación poderosa de supervivencia, identidad y piedad [Kreyenbroek 1995, pp. 152–157; Açıkyıldız 2010, pp. 96–100].

Desde el punto de vista teológico, la fiesta se inscribe en el eje comunitario del calendario festivo ezidí (véase Festkalender): donde el Año Nuevo Sersal celebra la creación y Cejna Êzî la manifestación divina en el mundo, Cejna Cemaiyê representa la asamblea de la comunidad en el lugar donde se piensa que los seres santos están presentes en la tierra. En la concepción ezidí, durante la fiesta también se reúnen en Lalîş los seres santos mismos: la asamblea terrenal de los fieles refleja una asamblea celestial [Kreyenbroek/Rashow 2005, pp. 32–40; Spät 2005, pp. 47–52].


Fecha

Cejna Cemaiyê es una fiesta otoñal de siete días, situada de modo concordante en la investigación en los días del 6.º al 13.º día del mes (otoñal, según la datación habitual 6–13 de octubre) [Açıkyıldız 2010, p. 96; Encyclopaedia Iranica, «Jaẕn-â Jamāʿiya»]. La parte principal de las ceremonias se concentra en seis intensos días de fiesta dentro de ese lapso.

Como todas las fiestas ezidíes, también esta fecha sigue históricamente el esquema juliano, que respecto del calendario gregoriano queda desfasado unos 13 días: el mismo desfase que separa las fiestas de la Iglesia oriental del calendario occidental. Por ello la datación debe leerse de manera coherente con el calendario festivo ezidí (véase Festkalender) y con la presentación del santuario (véase Lalîş) [Spät 2005, p. 50; Omarkhali 2017, pp. 64–68]. La diáspora coloca cada vez más la fiesta en el fin de semana más cercano.

No confundir: La fecha otoñal aquí mencionada pertenece exclusivamente a Cejna Cemaiyê. Sersal/Çarşema Sor cae el primer miércoles de abril y es una fiesta de primavera, ambas no tienen nada que ver entre sí.


El deber de peregrinación

Según la doctrina ezidí, toda persona creyente está obligada a peregrinar al menos una vez en la vida a Lalîş (véase Lalîş). Cejna Cemaiyê es la ocasión por excelencia para cumplir ese deber: los ezidíes que viven en la región en torno a Lalîş y en Şingal procuran acudir a la fiesta de la asamblea al menos una vez al año [Kreyenbroek 1995, p. 152; Açıkyıldız 2010, p. 96].

La peregrinación festiva ideal-típica dura varios días y comprende una secuencia fija de estaciones en el santuario: el arrodillarse ante las puertas y el besar los umbrales, la ablución ritual mor-kirin en la fuente sagrada Kaniya Spî («Fuente blanca»), el saludo sagrado sela-kirin en la fuente Zimzim, el cruce del simbólico puente de Şerat (pira selat) y la permanencia en el mausoleo de Şêx Adî [Kreyenbroek/Rashow 2005, pp. 33–35; Encyclopaedia Iranica, «Jaẕn-â Jamāʿiya»].


Desarrollo día a día

El desarrollo exacto está bien documentado por la investigación; la siguiente división sigue el recuento de días habitual en la literatura [Açıkyıldız 2010, pp. 96–100; Kreyenbroek/Rashow 2005, pp. 32–40].

Primeros días: llegada, ablución y Sema vespertina

En los primeros días de fiesta llegan los peregrinos y recorren las estaciones básicas de la peregrinación: la ablución mor-kirin en la Kaniya Spî, el saludo sela-kirin en la fuente Zimzim y el cruce del puente de Şerat. Cada noche se encienden las lámparas sagradas, y los Qewals (los cantores religiosos, véase Religiöse Ämter) recitan los himnos sagrados, los Qewl (véase Traditionen).

El punto culminante de las veladas es la Sema: la ceremonia solemne en la que un grupo de hombres vestidos de blanco, guiados por los religiosos, gira con movimiento digno en torno a una antorcha o luz sagrada, acompañado por los instrumentos sagrados de los Qewals (el tambor de marco def y la flauta şibab). La Sema no es una «danza» en sentido profano, sino un acto litúrgico estrictamente ordenado [Omarkhali 2017, pp. 70–75; Kreyenbroek/Rashow 2005, pp. 36–38].

El Perî: los paños sagrados

En uno de los días de fiesta intermedios se realiza el ritual en torno al Perî: tiras de paño de colores de dos a tres metros de largo que se fijan a las tumbas de los santos en los santuarios de Lalîş. Los paños viejos se sustituyen y los nuevos Perî se consagran en el agua de la fuente sagrada; sus colores remiten a la naturaleza. Estos paños anudados son al mismo tiempo aquellos en los que los peregrinos hacen un nudo con el que ligan un deseo o un voto [Açıkyıldız 2010, p. 98; Spät 2005, p. 51].

El sacrificio del toro para Şêx Şems

Un ritual central recae en el quinto día de fiesta: el sacrificio del toro para Şêx Şems (Şemsê, la figura sagrada vinculada al sol). Un toro joven (buey) es soltado en la altura, en el camino hacia el santuario de Şêx Şems; hombres de un grupo determinado, la tradición nombra a las tribus de los Qayidî, Tirik y Mamûsî acompañados de los Qewals, persiguen al animal por los campos de Lalîş, donde arrancar un pelo cuenta como signo de bendición para el año. Luego el toro es sacrificado ritualmente en el santuario de Şêx Şems; la carne se reparte con trigo cocido como comida comunitaria Simat. Los participantes se clavan ramitas en el tocado como signo de fertilidad [Açıkyıldız 2010, p. 99; Kreyenbroek 1995, pp. 154–156; Encyclopaedia Iranica, «Jaẕn-â Jamāʿiya»].

Berê Şibakê: el ritual de la reja

En uno de los últimos días de fiesta tiene lugar la ceremonia Berê Şibakê: una reja de cobre con anillos de cobre de aproximadamente un metro cuadrado es llevada en procesión desde Behzanê hasta Lalîş y consagrada en el estanque sagrado del valle (en la tradición, la pila Kewtel/Zimzim). Durante el acto, los Qewals recitan el Qewlê Texta («himno de los tronos»). El ritual figura entre los actos más solemnes de la fiesta [Açıkyıldız 2010, p. 100; Kreyenbroek/Rashow 2005, p. 39].

El traer del Berat

Un elemento significativo para los peregrinos es el Berat (también berat): pequeñas bolitas consagradas de tierra de Lalîş, mezclada con el agua sagrada de las fuentes (Zemzem/Kaniya Spî). Estas «bolas de arcilla sagradas» son llevadas a casa por los peregrinos y se tienen por portadoras de protección y bendición para el hogar. El Berat es además un componente fijo de los ritos ezidíes en torno al matrimonio y la muerte (véase Traditionen) y une así cada hogar con el santuario [Kreyenbroek 1995, p. 156; Spät 2005, p. 52; Omarkhali 2017, p. 72]. Al final de la fiesta, muchos peregrinos recogen además agua consagrada para llevarla a su tierra.


Relación con el desfile del Sancak (Tawûsgeran)

Estrechamente entrelazada con el mundo de la peregrinación y de la fiesta, pero independiente en lo temporal y lo ritual, está la procesión del Sancak: el estandarte sagrado del pavo real que simboliza a Tawûsî Melek (véase Sanjak). Estos desfiles, llamados tradicionalmente Tawûsgeran («el pasear el Tawûs»), conducían a los Qewals por las zonas de poblamiento ezidí para mostrar el estandarte sagrado a las comunidades, recoger donativos y renovar el vínculo entre Lalîş y la comunidad dispersa.

Los desfiles Tawûsgeran siguen un calendario propio y no son idénticos a las ceremonias de Cejna Cemaiyê; sin embargo, ambos pertenecen al mismo contexto de la renovación anual de la piedad y de la comunidad. Para la presentación detallada del estandarte, su simbolismo y los desfiles, véase el artículo propio Sanjak [Açıkyıldız 2010, pp. 101–105; Kreyenbroek 1995, pp. 158–161].


Función social

Cejna Cemaiyê es mucho más que una ocasión litúrgica, es el corazón social del año ezidí. Cuando la comunidad, dispersa por muchos pueblos, regiones y hoy por todo el mundo, se reúne en un lugar, la fiesta cumple una serie de tareas sociales [Kreyenbroek 1995, pp. 152–157; Açıkyıldız 2010, pp. 96–100; Omarkhali 2017, pp. 64–75]:

  • Matrimonios y compromisos: La asamblea reúne a familias de lugares lejanos; es tradicionalmente una ocasión preferida para concertar y celebrar matrimonios, dentro de los límites impuestos por el orden social ezidí (véase Traditionen).
  • Resolución de disputas: La presencia de la dirección religiosa, el Mîr (príncipe), el Bavê Şêx y los cabezas de las castas espirituales (véase Religiöse Ämter), hace de la fiesta el lugar donde se median y se zanjan los conflictos entre familias y tribus.
  • Comunidad e identidad: Los picnics en los bosquecillos, el reencuentro de parientes, las comidas comunes (Simat) y el vivir los ritos consolidan el sentimiento del «nosotros» y lo transmiten a la generación siguiente.

Esta combinación de profunda santidad y sociabilidad distendida marca el carácter especial de la fiesta y la convierte en la profesión anual de la comunidad ante sí misma (véase Religion).


La situación desde 2014 y la pandemia

El genocidio de 2014 por el llamado «Estado Islámico» contra los ezidíes de Şingal (véase IS-Genozid 2014 o la remisión al calendario festivo bajo Festkalender) golpeó hondamente la fiesta de la asamblea. Mientras la comunidad se reunía en Lalîş en los años posteriores a 2014, decenas de miles de ezidíes permanecían desplazados, en campos de refugiados o separados de su patria espiritual; miles de mujeres y niños estaban en cautiverio. La fiesta se convirtió así en un doloroso recordar a los ausentes y a las fracturas en el tejido de la comunidad [Kreyenbroek/Rashow 2005, p. 32 (sobre el sentido de la asamblea); coberturas periodísticas contemporáneas 2014/2015].

En los años siguientes la fiesta de la asamblea se siguió celebrando, no obstante, en Lalîş y permaneció como ancla de continuidad para una comunidad traumatizada. Durante la pandemia de coronavirus (desde 2020), el alcance y el número de participantes de las ceremonias tuvieron que, como en las grandes congregaciones religiosas de todo el mundo, restringirse fuertemente por un tiempo, a fin de impedir la propagación del virus. En la creciente diáspora (véase Diaspora) se desarrollan al mismo tiempo formas locales de celebración comunitaria, ya que no todos pueden emprender el viaje a Lalîş.


Fuentes


Véase también

  • Lalîş: Lalîş, el santuario central y meta de la peregrinación
  • Festkalender: el calendario festivo ezidí en panorámica (Sersal, Cejna Êzî, Cemaiyê)
  • Sanjak: el Sancak (estandarte del pavo real) y las procesiones Tawûsgeran
  • Religiöse Ämter: Mîr, Şêx, Pîr y los Qewals como portadores de los ritos
  • Heiligtümer: la arquitectura sacra de los santuarios ezidíes
  • Religion: fe, cosmología y piedad de los ezidíes
  • Traditionen: ritos del ciclo de vida, Berat, matrimonio y muerte
  • Tawûsî Melek: Tawûsî Melek, el ángel sagrado supremo

Pira Selat: el puente entre este mundo y el otro

Una de las estaciones más significativas que cada peregrina y cada peregrino atraviesa durante la Cejna Cemaiyê es la Pira Selat (kurmancî pira selat; en la investigación reproducida como puente Şerat- o Ṣerāṭ-), un pequeño puente de piedra en el valle de Lalîş, en el camino hacia el mausoleo de Şêx Adî. A diferencia de las demás estaciones, la Pira Selat no es solo un punto del recorrido, sino un símbolo escatológico: marca, en la concepción Êzîdî, el tránsito del mundo profano y terrenal al mundo sagrado y del más allá [Encyclopaedia Iranica, „Jaẕn-â Jamāʿiya"; Kreyenbroek 1995, pp. 153–155].

Simbolismo durante la peregrinación

Antes de cruzar el puente, los peregrinos suelen quitarse el calzado y realizan una purificación, pues al cruzarlo se considera que entran en el ámbito más íntimo y consagrado del santuario. Cruzar la Pira Selat durante la fiesta es, por tanto, una anticipación ritual de aquel camino que el alma debe recorrer tras la muerte; la persona creyente realiza en vida, en el lugar más sagrado, aquello que el alma habrá de atravesar algún día [Kreyenbroek 1995, pp. 153–155; Spät 2005, p. 51].

El puente en la creencia sobre el más allá

En la doctrina Êzîdî sobre el más allá, el alma debe cruzar tras la muerte el puente de Selat para llegar al paraíso. El más allá se concibe como un jardín para los justos, mientras que el puente aparece estrecho y penoso para los indignos, una imagen que simboliza la prueba del alma. En el tránsito, el alma es examinada; según la tradición, Şêx Adî (como manifestación terrenal de Tawûsî Melek, véase Tawûsî Melek) es la figura que guía a las almas en el más allá y las asiste al cruzar el puente [Kreyenbroek 1995, pp. 153–157; Açıkyıldız 2010, pp. 96–100].

Un papel central desempeña en ello la institución Êzîdî del hermano/hermana del más allá (kurmancî birayê axretê / xwişka axretê, “hermano/hermana del más allá”, véase Tradiciones): este pariente espiritual electo intercede tras la muerte por la persona fallecida y acompaña a su alma a través del puente de Selat. Así, la Pira Selat une en una sola imagen a los vivos, sus relaciones rituales y la esperanza en el más allá [Kreyenbroek 1995, pp. 154–157; Açıkyıldız 2010, p. 98].

Contextualización en la historia de las religiones

La Pira Selat se inscribe en una amplia tradición, dentro de la historia de las religiones, del puente de los muertos. Presenta claros paralelismos con el aṣ-Ṣirāṭ islámico, el puente delgado como un cabello sobre el infierno que las almas deben cruzar el día del Juicio, y el nombre selat/şerat se remonta a la misma raíz. Existen referencias más antiguas al puente de Çinwad (Chinvat) zoroástrico, por el cual el alma llega al más allá en la tradición irania. Estas conexiones subrayan la posición del Êzîdentum en el espacio religioso del Irán occidental y de Asia anterior, sin que la Pira Selat pierda por ello su significado propio dentro del culto de Lalîş [Encyclopaedia Iranica, „Jaẕn-â Jamāʿiya"; cf. Encyclopaedia Iranica, „Yazidis i. General"].


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