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Pureza, tabúes y preceptos alimentarios en el ezidismo
El ezidismo conoce un denso sistema, que impregna la vida cotidiana, de reglas de pureza (paqijî) y tabúes (tabû / qedexe), que va mucho más allá de los ritos religiosos y configura la vida diaria, la comida, la vestimenta e incluso la lengua. A diferencia de las religiones abrahámicas, aquí no existe ningún código de ley escrito y completo; las reglas forman parte de la tradición oral y de la práctica vivida, razón por la cual varían notablemente de una región a otra y de una familia a otra. Su núcleo común es la preocupación por la conservación de la pureza: la de los cuatro elementos, la del cuerpo, la de la comunidad y la de la palabra (Kreyenbroek 1995; Allison 2001; Encyclopaedia Iranica, «Yazidis»).
Hasta ahora estas reglas estaban dispersas en varios artículos del wiki. Esta contribución las reúne sistemáticamente y remite a los respectivos artículos especializados para los detalles rituales.
Importante de antemano: Entre los tabúes más conocidos figura el evitar la palabra árabe Şeytan («Satán»). Este tabú lingüístico fue malinterpretado durante siglos por los de fuera para imputar a los ezidíes una «adoración al diablo». Tawûsî Melek, el Ángel Pavo Real, en la teología ezidí nunca es el diablo: sino el lugarteniente fiel del único Dios Xwedê. El tabú de la palabra se explica a continuación de manera objetiva, sin repetir esta equiparación refutada (véase en detalle Tawûsî Melek).
1. La pureza como principio fundamental
En el pensamiento ezidí, la pureza no es una noción meramente higiénica, sino una noción cósmico-religiosa. El mundo mismo surgió de la luz pura de Xwedê, y la tarea del ser humano es no mancillar esta pureza originaria. La pureza se manifiesta en varios niveles:
- Pureza de los elementos: tierra, agua, fuego y aire no deben ser contaminados (véase sección 2).
- Pureza de la comunidad: la endogamia estricta (el matrimonio solo dentro de la propia casta y solo entre ezidíes) preserva la «pureza» de los tres estamentos Şêx, Pîr y Mirîd (en detalle: Orden social).
- Pureza del cuerpo: abluciones, tabúes relativos a la saliva y a ciertos alimentos.
- Pureza de la palabra: el evitar términos tabú (sección 6).
La Encyclopaedia Iranica lo resume así: la preocupación de los ezidíes por la pureza religiosa y su reticencia a mezclar cosas sentidas como incompatibles se muestra no solo en el sistema de castas, sino también en numerosos tabúes de la vida cotidiana (Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General»). Es notable aquí que algunos de estos tabúes, como la prohibición de la lechuga o la prohibición del azul, se observen estrictamente sobre todo en presencia de clérigos, pero a menudo se manejen con laxitud en su ausencia (ibíd.). Esto deja claro: se trata menos de un «registro de pecados» que del respeto a la santidad y de la identidad de grupo.
2. La pureza de los cuatro elementos
El núcleo de todo el sistema de pureza lo forma la santidad de los cuatro elementos: tierra (ax), agua (av), fuego (agir) y aire (ba). Se consideran potencias creadoras divinas y están en estrecha relación con los seres santos, el fuego y el sol con Şêx Şems, el agua con Jidir. No deben ensuciarse, insultarse ni «mezclarse erróneamente» (Kreyenbroek 1995; Açıkyıldız 2010).
La Encyclopaedia Iranica registra que la pureza de los cuatro elementos, tierra, aire, fuego y agua, está protegida por una serie de tabúes, por ejemplo por la prohibición de escupir sobre la tierra, el agua o el fuego (Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General»). Concretamente, de ello se derivan numerosas reglas cotidianas:
2.1 Tierra (ax)
- No escupir al suelo.
- El pan (nan), igualmente tenido por sagrado, no debe arrojarse a la tierra, pisarse ni darse la vuelta; las migas se recogen (véase Cuisine).
- La tierra de Lalîş es especialmente sagrada; de ella se forman los Berat, bolitas de arcilla consagradas que se emplean en los pasos importantes.
2.2 Agua (av)
- No escupir en el agua ni arrojar inmundicias en ella.
- El agua del manantial sagrado Kaniya Spî («Manantial Blanco») en Lalîş se mantiene pura y no se mezcla con otra agua, sirve como bebida curativa y para el bautismo.
- El agua es el elemento de Jidir (Xidir Nebî) y está vinculada a la curación y la protección.
2.3 Fuego (agir)
- El fuego no se apaga con agua ni con saliva y no se profana con basura.
- El encendido de luces y mechas (especialmente en Sersal y en Lalîş) es un acto ritual central, ya que el fuego simboliza la luz divina, cuya expresión lumínica es Tawûsî Melek.
2.4 Aire (ba)
- El aire, como elemento del aliento y de la vida, también se piensa como puro; en algunas tradiciones soplar de noche sobre el agua o el fuego abierto es indeseable.
Esta pureza de los elementos es el denominador común a partir del cual pueden explicarse muchos de los tabúes alimentarios y cotidianos siguientes.
3. Tabúes alimentarios
Los preceptos alimentarios ezidíes no son un código cerrado, sino una estratificación de prohibiciones válidas para toda la comunidad (lechuga, cerdo) y de tabúes regionales o propios de la casta y la familia (pescado, gallo, gacela, ciertas alubias). El encuadre culinario detallado está en el artículo Cuisine; aquí se trata del origen y la fundamentación de los tabúes.
3.1 La lechuga (xas / lechuga de cogollo): el tabú más conocido
El tabú alimentario ezidí más famoso y más extendido concierne a la lechuga de cogollo, kurmancî xas (también xes, marûl). Sobre su origen circulan en la investigación y la tradición oral varias explicaciones que no se excluyen mutuamente, las fuentes divergen aquí explícitamente, razón por la cual se yuxtaponen de manera transparente:
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Explicación fonética (tabú lingüístico). La Encyclopaedia Iranica menciona como raíz más probable una semejanza sonora: el nombre de la lechuga, xas (ḵās), recuerda pronunciaciones kurdas de ḵāṣṣ, una palabra vinculada con los santos o con lo sagrado/especial. Por reverencia se evita, pues, el alimento homófono (Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General»). Esta explicación inscribe el tabú de la lechuga en la misma lógica que los tabúes de palabras (sección 6).
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Leyenda de los santos. Una tradición oral vincula la prohibición con los santos fundadores: cuando Şêx Adî (o un santo perseguido) quiso esconderse de sus perseguidores, un campo de lechuga/col lo habría delatado, razón por la cual la planta se evita. Otras versiones cuentan que el cadáver de un santo fue apedreado con cogollos de lechuga.
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Explicación por la matanza. Otra tradición remonta el tabú a persecuciones históricas: se dice que los ezidíes fueron masacrados en campos de lechuga del norte de Irak, razón por la cual la lechuga se tiene por «manchada de sangre».
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Explicación por la forma/el símbolo. En la literatura se halla además la indicación de que las hojas de lechuga superpuestas recordarían imágenes santas, lo que fundamenta la protección contra la profanación (cf. Açıkyıldız 2010).
En la práctica, el tabú de la lechuga es muy estable y a menudo se mantiene incluso en la diáspora; la Encyclopaedia Iranica señala, no obstante, que, como la prohibición del azul, se ignora con frecuencia en ausencia de clérigos (Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General»).
3.2 Cerdo
El cerdo (beraz) se evita como en el entorno islámico y judío y se tiene por impuro. Este tabú está extendido en toda la comunidad y se conserva también de manera consecuente en la diáspora.
3.3 Pescado (masî): regional
El pescado no es tabú en todas partes. En la región de Sheikhan/Lalîş se evita (Kreyenbroek 1995:147; cf. Cuisine), mientras que en Sinjar (Şingal) se come. La fundamentación reside en parte en el vínculo del agua (y de sus seres vivos) con lo sagrado, en parte en tradiciones locales. El tabú es así un buen ejemplo de la dispersión regional de las reglas alimentarias.
3.4 Gacela (xezal)
La gacela se tiene en muchos lugares por evitada: en algunas tradiciones se entiende como un animal «emparentado» o asociado con los santos y por ello no se caza ni se come (cf. Cuisine). También aquí se trata de un tabú manejado con rigor variable según las regiones.
3.5 Gallo (dîk): en ciertos linajes
El gallo desempeña un papel particular en el ezidismo, porque el pavo real es el emblema de Tawûsî Melek y el gallo, como ave, está cerca de él. En ciertas familias Pîr (transmitido por ejemplo para el linaje de los Pîrê Sînê) el gallo se tiene por ello por protegido y no debe sacrificarse (cf. Cuisine). No se trata, pues, de un tabú de toda la comunidad, sino de un tabú ligado a la casta/familia. Cabe subrayar: el pavo real mismo también es sagrado, cazarlo, comerlo o maltratarlo está expresamente prohibido (Açıkyıldız 2010; véase Tawûsî Melek).
3.6 Otros tabúes alimentarios regionales
En linajes Şêx o Pîr concretos se evitan además ciertas alubias (p. ej. alubias negras, por la connotación de luto del color) u otros alimentos. Estos tabúes están localmente limitados y no son vinculantes para todos los ezidíes.
3.7 Vino y alcohol: no son tabú
A diferencia del islam, el vino (mey) religiosamente no está prohibido. Al contrario: el vino se sirve ritualmente en la fiesta de la asamblea en Lalîş (Allison 2001; Açıkyıldız 2010). Esta es una diferencia importante respecto al entorno islámico y muestra que los preceptos alimentarios ezidíes siguen su propia lógica y no se derivan del islam.
4. El color azul
Un tabú visible en la vida cotidiana es el evitar el color azul: tradicionalmente sobre todo en la vestimenta. También para esta prohibición las explicaciones divergen, y la investigación las coloca una junto a otra:
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Tabú fonético/de palabra. Varias fuentes vinculan la prohibición del azul con el evitar palabras que suenan a Şeytan, en la misma lógica que el tabú de la lechuga (cf. sección 6). La palabra para azul (kurmancî entre otras şîn) entra así en la vecindad de los términos evitados.
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Pureza/santidad. Otras interpretaciones asignan el azul a las esferas santas, «celestiales», cuyo color el ser humano no debería reclamar para sí, el azul sería demasiado sagrado para llevarlo como vestimenta cotidiana profana.
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Simbolismo de los colores de la creación. En el simbolismo ezidí son significativos sobre todo los colores primordiales del relato de la creación (rojo, amarillo, blanco); el azul queda fuera de esta serie (Açıkyıldız 2010; véase Creación y Tawûsî Melek).
Como con la lechuga, vale: la prohibición del azul se maneja con rigor variable según las regiones y a menudo se ignora en ausencia de clérigos (Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General»). El plumaje multicolor del pavo real mismo, que tornasola también en azul, permanece intacto de ello y representa la plenitud de la creación.
Nota: Los tabúes de color concretos varían regionalmente y se presentan de modo diverso en la literatura. Las explicaciones anteriores han de leerse como interpretaciones que se sostienen una junto a otra, no como una única razón asegurada.
5. Reglas de pureza en la vida cotidiana
De la pureza de los elementos (sección 2) se derivan numerosas reglas cotidianas concretas que se observan en los hogares ezidíes tradicionales:
5.1 La saliva
La saliva se tiene por impura y por peligrosa para los elementos: no se escupe sobre la tierra, en el agua ni en el fuego (Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General»). El fuego no se apaga con saliva.
5.2 El umbral (derî / nigê derî)
El umbral de la puerta: sobre todo los umbrales de los lugares santos en Lalîş, se tiene por sagrado. No se pisa el umbral, sino que se lo traspasa; en los santuarios el umbral se besa. La entrada en los recintos sagrados se hace descalzo. Esta reverencia al umbral forma parte del respeto general a los lugares santos y a las fronteras entre lo puro y lo profano.
5.3 Fuego y luz
El encendido y el cuidado de las luces es un acto de pureza y veneración; el fuego no se profana (véase sección 2.3).
5.4 Pureza de la vajilla y de la comida
En las familias Şêx y Pîr ortodoxas, y especialmente entre los Feqîr/Faqra (devotos de vida ascética), la vajilla de los no ezidíes se tiene en parte por impura. El agua santa y los alimentos santos (pan Sîmel, Berat) se mantienen aparte y se manejan con cuidado (véase Cuisine).
6. Palabras tabú
Un ámbito propio de la pureza concierne a la lengua. Ciertas palabras se evitan por completo, porque ya su pronunciación se tiene por impura o por una violación de la reverencia.
El ejemplo más conocido es la palabra árabe Şeytan («Satán», «diablo»). Los ezidíes la evitan tradicionalmente por completo, no porque concierna a su ángel, sino porque la pronunciación en voz alta del nombre del «principio malvado» se siente como una mancilla (Kreyenbroek 1995). Del mismo tabú se explica, según una interpretación extendida, el evitar palabras que recuerden fónicamente a Şeytan o que pudieran asociarse con él, entre las cuales algunas explicaciones cuentan las palabras para lechuga/col y azul (cf. secciones 3.1 y 4).
Aclaración (central): Que los ezidíes eviten la palabra Şeytan no significa que Tawûsî Melek sea idéntico al diablo. Al contrario: en la creencia ezidí no hay ningún mal autónomo y hostil a Dios ni un «ángel caído». Tawûsî Melek es el ángel supremo, fiel, y el lugarteniente de Xwedê. El tabú lingüístico es un tabú de pureza, no una confesión, solo fue malinterpretado como tal por la literatura colonial y misionera. La refutación detallada de esta calumnia está en el artículo Tawûsî Melek (véase también Kreyenbroek 1995; Asatrian & Arakelova 2014).
Además de Şeytan, otras palabras pueden, según la región y la familia, evitarse o sustituirse por circunloquios; también esto pertenece a la «pureza de la palabra».
7. Ritos de paso y de purificación (panorama)
La pureza no es solo evitación, sino también purificación activa. En los puntos de inflexión de la vida y en el calendario festivo se sitúan ritos que producen o renuevan la pureza. Aquí solo se esbozan brevemente y se profundizan en los artículos especializados:
- Mor kirin (bautismo). El niño es bendecido con el agua santa de la Kaniya Spî, un rito central de purificación e incorporación (en detalle: Ciclo de vida y Tradiciones).
- Bisk / primer mechón de pelo y otras iniciaciones ligan al niño a su Pîr y a su casta.
- Las abluciones acompañan la oración, las fiestas y especialmente la peregrinación a Lalîş.
- Duelo y muerte. También el trato del cadáver y los ritos de duelo siguen concepciones de pureza; el alma entra en el ciclo del renacimiento (en detalle: Muerte, alma y renacimiento).
La pureza religiosa de la comunidad se asegura además estructuralmente mediante la endogamia y el orden estamental (véase Orden social).
8. Términos y convenciones
| Término (kurmancî) | Significado |
|---|---|
| paqijî | pureza |
| ax / av / agir / ba | tierra / agua / fuego / aire (los cuatro elementos) |
| xas / xes / marûl | lechuga de cogollo (evitada) |
| beraz | cerdo (impuro) |
| masî | pescado (evitado regionalmente) |
| xezal | gacela (evitada en muchos lugares) |
| dîk | gallo (protegido en ciertos linajes) |
| Kaniya Spî | «Manantial Blanco» en Lalîş (agua santa) |
| Berat | bolitas de arcilla consagradas de tierra de Lalîş |
| Feqîr / Faqra | devotos de vida ascética con reglas de pureza más estrictas |
| Şeytan | palabra evitada, ¡no Tawûsî Melek! |
Quellen
- Philip G. Kreyenbroek: Yezidism, Its Background, Observances and Textual Tradition. Lewiston: Edwin Mellen Press, 1995.
- Philip G. Kreyenbroek & Khalil Jindy Rashow: God and Sheikh Adi are Perfect, Sacred Poems and Religious Narratives from the Yezidi Tradition. Wiesbaden: Harrassowitz, 2005.
- Christine Allison: The Yezidi Oral Tradition in Iraqi Kurdistan. Richmond: Curzon, 2001.
- Eszter Spät: The Yezidis. London: Saqi Books, 2005.
- Birgül Açıkyıldız: The Yezidis, The History of a Community, Culture and Religion. London: I. B. Tauris, 2010.
- Khanna Omarkhali: The Yezidi Religious Textual Tradition, Transmission, Categorisation and Canonisation of the Yezidi Oral Religious Texts. Wiesbaden: Harrassowitz, 2017.
- Garnik S. Asatrian & Victoria Arakelova: The Religion of the Peacock Angel, The Yezidis and Their Spirit World. Durham: Acumen/Routledge, 2014.
- Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General», https://www.iranicaonline.org/articles/yazidis-i-general-1/
- Encyclopaedia Iranica, «Yazidis ii. Initiation in Yazidism», https://www.iranicaonline.org/articles/yazidis-ii-initiation-in-yazidism/
Las afirmaciones marcadas como «regionales», «discutidas» o «yuxtapuestas» (sobre todo respecto a la lechuga, el pescado, el azul y los tabúes de palabras) reflejan cuestiones de investigación abiertas y diferencias regionales y no deben leerse como una única razón asegurada.
Este artículo forma parte del wiki Êzdîxan. Artículos relacionados: Religión + teología, Tradiciones + rituales de vida, Tawûsî Melek, Cuisine + platos, Ciclo de vida, Orden social, Muerte, alma y renacimiento.
8. Endogamia y la prohibición de matrimonio entre los tres estamentos
La aplicación probablemente de mayores consecuencias del principio de pureza a la comunidad es la estricta endogamia. Actúa en dos niveles: hacia el exterior como prohibición de casarse con no Êzîden, y hacia el interior como prohibición de casarse entre los tres estamentos hereditarios Şêx (jeque), Pîr y Mirîd (murid/laicos). La estructura social de estos estamentos se trata en detalle en el artículo Orden social; aquí se aborda la fundamentación religiosa, las consecuencias de la transgresión y el debate de reforma en la diáspora.
8.1 Fundamentación religiosa
La pertenencia al estamento está determinada exclusivamente por nacimiento y se considera inmutable de por vida (Kreyenbroek 1995; Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General»). A diferencia de una jerarquía de valor de tipo hindú, el sistema de castas êzîdî es, según Kreyenbroek, ante todo una división de funciones religiosas: cada estamento porta sus propios deberes para la vida espiritual del conjunto de la comunidad, Şêx y Pîr como estamentos espirituales, Mirîd como la gran mayoría de los laicos (Kreyenbroek 1995).
La fundamentación religiosa de la endogamia reside en la pureza de este orden instituido por Dios: los linajes espirituales remontan su autoridad a una ascendencia divina, tradicionalmente a seis de los siete ángeles sagrados (Tawûsî Melek, como el supremo de los siete ángeles, queda exceptuado de ello). Un matrimonio que cruce las fronteras de los estamentos se considera por ello una violación de un «parentesco espiritual» y se entiende en la tradición como una especie de incesto religioso que mancharía el orden fundado por los ángeles (Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General»; Asatrian & Arakelova 2014). Dentro de los estamentos espirituales rigen además subdivisiones aún más estrechas: ciertos linajes Şêx y Pîr solo pueden casarse entre sí, de modo que la prohibición es de varios niveles.
Así, la endogamia se integra sin fisuras en el resto del sistema de pureza (apartado 1): igual que los cuatro elementos no deben «mezclarse de forma incorrecta», también el orden estamental debe permanecer sin mezclar. La Encyclopaedia Iranica menciona expresamente el sistema de castas como la primera expresión de esa misma preocupación por la pureza de la que también surgen los tabúes cotidianos (Encyclopaedia Iranica, «Yazidis i. General»).
8.2 Consecuencias de la transgresión
La transgresión de las reglas matrimoniales acarreaba tradicionalmente la sanción más grave de la sociedad êzîdî: la exclusión de la comunidad (excomunión). Quien se casaba con un no Êzîde o entablaba una unión sexual con un no Êzîde dejaba, según la concepción tradicional, de ser considerado Êzîde; un ingreso o una readmisión desde fuera estaba excluido, ya que solo se puede nacer dentro de la religión como hijo de dos progenitores êzîdî (Kreyenbroek 1995). Históricamente, por infracciones contra las fronteras estamentales y religiosas se transmiten también las penas más duras, hasta la muerte; sin embargo, la consecuencia regular y aplicable era la expulsión junto con la descendencia.
Esta severidad explica al mismo tiempo la vulnerabilidad demográfica de la comunidad: dado que la conversión al êzîdîsmo no es posible y cada «matrimonio mixto» perdía a sus miembros de forma permanente, el número de Êzîden permaneció reducido, una circunstancia que agravó adicionalmente las consecuencias de la persecución y el genocidio (los 74 Fermane, el último el genocidio cometido por el EI en 2014).
8.3 Debate de reforma en la diáspora y tras 2014
En la diáspora de Europa Occidental (con la mayor comunidad en Alemania), precisamente los elementos considerados más rígidos, la pureza estamental y la prohibición del matrimonio mixto entre estamentos, son los que más rápidamente quedan bajo presión de cambio y, a la vez, generan las mayores tensiones (Maisel/investigación sobre la diáspora; cf. la literatura de ciencias de la religión sobre la transformación del êzîdîsmo en el exilio). Varios factores actúan conjuntamente: crecer en una sociedad mayoritaria con libre elección de pareja, mayor nivel educativo, la ausencia de estructuras estamentales geográficamente cerradas y la presión social de tener que justificar las reglas tradicionales. Los jóvenes Êzîden cuestionan cada vez más la prohibición de matrimonio entre estamentos; muchos consideran que la cuestión de si el êzîdîsmo puede transformarse aquí es clave para su pervivencia.
También el liderazgo religioso en Irak reaccionó, sobre todo bajo la impresión del genocidio del EI. En acuerdo con el Consejo Espiritual, el Baba Şêx declaró que las mujeres esclavizadas y violadas por el ISIS serían readmitidas en la comunidad como Êzîdinnen, una clara ruptura con la regla más antigua según la cual una unión sexual con un no Êzîde significaba la exclusión (UNHCR; Al Jazeera). En la primavera de 2019, el Consejo Espiritual Supremo fue inicialmente más allá con una declaración sobre «todos los supervivientes», pero la precisó poco después: la readmisión no se aplicaría a los niños nacidos de violación con padres del EI, sino solo a los hijos de dos progenitores êzîdî (Al Jazeera, 29.04.2019). Con ello, el principio fundamental, Êzîde es solo quien desciende de dos progenitores êzîdî, permaneció vigente en su núcleo; muchas madres se vieron ante la dolorosa elección de decidir entre su hijo y el regreso a la comunidad (Al Jazeera 2021).
Cabe señalar: estos debates afectan a niveles distintos, la readmisión de víctimas de violencia, el estatus de los niños, y, separada de ello, la prohibición interna de matrimonio entre estamentos entre Şêx, Pîr y Mirîd. Esta última sigue oficialmente en vigor; hasta ahora la relajación se produce más en la práctica vivida de la diáspora que mediante decisiones religiosas formales, y sigue siendo objeto de controversia dentro de la comunidad.
Nota: El debate de reforma está en curso. Las declaraciones religiosas oficiales (Baba Şêx, Consejo Espiritual) y la práctica real en Irak y la diáspora pueden divergir; las decisiones de 2019 aquí mencionadas conciernen sobre todo a la readmisión de supervivientes del genocidio y no a una supresión general de la endogamia estamental.
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